153-1

Al violento se le percibe siempre desde el miedo a ser atropellado en lo emocional y hasta en lo físico. Desde allí, se vuelven seres limitados intelectualmente, poco talentosos y torpes en sus relaciones humanas.

152

La violencia física y emocional que hoy vivimos en el ámbito de lo privado ha tomado formas específicas que se explican por diversos factores, pero podemos coincidir en que somos violentos cuando nos sentimos impotentes y que la violencia surge de la carencia y de la debilidad.

149

El silencio de la pareja, los de las personas, tienen que ver con su historia y con lo que sucede en la actualidad en la relación. Nunca se reduce a lo no dicho; es decir, a lo que está omitido, sino que se presenta como respuesta a situaciones difíciles. Como comunicación implícita o sin expresión verbal, el silencio forma parte de las normas, mitos y secretos del sistema de la pareja.

147-2

La estructuración de la pareja es la organización de las diferencias. Establece relaciones complementarias entre los miembros de la pareja y de ellos con el todo. Entonces hay que poner atención en las condiciones, modalidades, límites y problemas que plantea esta complementariedad.

147-1

El predominio de la rutina ahoga toda posibilidad de diversidad interna y se traduce en sistemas de pareja pobremente organizados y pobremente emergentes; a su vez, la extrema diversidad, donde nunca existe ninguna rutina, corre el riesgo de romper la organización y transformarse en dispersión. No existe el justo medio, se trata de un equilibrio dinámico.

145

Finalmente, se trata de que los miembros de la pareja encuentren en cada tema que desean compartir un lugar de comodidad relativa, sin “ceder” y sin sacrificios ni sufrimientos, puesto que esto siempre se le cobra al otro en algún momento: “Lo que hoy es por ti
mañana es culpa tuya
”.

142

Podemos estar seguros que hay alguna incongruencia interna cuando alguien nos dice que sí verbalmente, pero su cabeza se mueve de lado a lado diciendo que no. Este tipo de inconsistencias son muy frecuentes en las relaciones donde existe un alto nivel de conflicto.

141

Siempre que una interacción con el otro nos genere un cierto malestar o dudas, amerita hacer una pregunta: ¿qué significado tiene eso que me estás diciendo? O ¿en qué sentido me lo dices?, pues es muy probable que el significado que nosotros le demos sea diferente del que el otro le está asignando.

136

La mayoría de los cuentos de princesas y príncipes y de un buen porcentaje de las películas comerciales y de los programas de la televisión, las tenemos dentro de la construcción de nuestra imagen de feminidad o masculinidad como estereotipos de personajes admirables y, por lo tanto, imitables en tanto deseo de perfección y de cómo lograr la felicidad.

135-2

He escuchado a muchas mujeres que me manifiestan que ya no se sienten queridas porque su marido ya no es romántico como antes. Podríamos decir que la parafernalia romántica no tiene nada de malo ni de destructivo y sí mucho de ocurrente y de divertido si se le usa con ese fin; es decir, como una herramienta de seducción, como una escenografía donde ambos saben que es un juego compartido para crear un corte en las rutinas cotidianas y renovar o refrescar el vínculo afectivo y erótico.