Cuando se reconoce y acepta al otro como un igual legítimamente diferente, es cuando se puede producir ese gusto por estar juntos. Si nos comprometemos a construir una relación diariamente,
Cuando se reconoce y acepta al otro como un igual legítimamente diferente, es cuando se puede producir ese gusto por estar juntos. Si nos comprometemos a construir una relación diariamente,