Sobre la octava semana de gestación, se produce la diferenciación sexual genital, macho o hembra. Aunque suele coincidir con el género, en ocasiones no es así y no siempre es binario, masculino o femenino. Tampoco determina ninguna orientación sexual concreta.
En términos muy generales, si los cromosomas son de hembra XX , se desarrollará el clítoris, pues no se liberarán los niveles de testosterona asociados al cromosoma XY del macho. Si, por el contrario, es macho, se liberará la testosterona adecuada para que, lo que en el caso anterior daba lugar al clítoris, se convierta en el pene.
Otro dato curioso es que, al ser el clítoris eréctil, como ocurre con el pene, puede aumentar su tamaño paulatinamente durante la excitación, hasta triplicarse durante el orgasmo.
El clítoris de una joven funciona exactamente igual que el de una anciana aunque, en esta última, se verá casi tres veces más grande y es el único órgano destinado únicamente al placer. Gracias a que el clítoris salió de la vagina con la bipedestación, para obtener placer y orgasmos, no es necesario el coito vaginal. Por lo que la asociación del clítoris a la reproducción en el caso humano no tiene sentido.
El clítoris cuenta con 8,000 terminaciones nerviosas, sólo la punta del clítoris, lo que asoma, tiene el doble de terminaciones nerviosas que el pene.
La vagina casi no tiene sensibilidad, por una cuestión biológica y para la supervivencia.
Muchas mujeres no sienten demasiado con la estimulación ni penetraciones vaginales, pero otras sí. Aunque esté menos inervado o se sienta menos potente, tenemos sensibilidad, como ocurre con cualquier otra parte del cuerpo. Además, se produce una estimulación indirecta del clítoris desde la penetración, que activa las raíces y bulbos del mismo por presión o vibración.
Por tanto, si se consigue un orgasmo por penetración vaginal, también se debe al clítoris y al cerebro, como ocurre con el placer sexual en general.
El clítoris se compone de 18 partes diferenciadas, siendo una mezcla de tejido eréctil, músculo y nervios. Todas estas piezas trabajan conjuntamente, conectadas al cerebro. La parte que se puede ver y sentir es una pequeña glándula o glande, que puede estar más o menos cubierta por el capuchón.
Teniendo en cuenta esto, lo que asoma es significativamente inferior a los que esconde, pudiendo alcanzar un tamaño de entre 7 a 12 cm.
Cada mujer tiene un clítoris único, como ocurre con el pene masculino.